enero 26, 2017

Diseño y Construcción

Para detectar el flujo de muones, que nos dirá cuántos muones del espacio aún están “vivos” por segundo, construiremos una cámara de niebla. Una cámara de niebla es un detector de partículas simple que gracias a la atmósfera supersaturada de vapor de alcohol permite observar las trazas (es decir, el rastro) de la partículas cargadas que atraviesan el detector.

Utilizaremos  espuma de célula abierta de polietileno que es un muy buen aislante no sólo de la temperatura, sino también de la humedad y la presión. El mismo material se usará para proteger la cámara de los otros subsistemas de dentro el módulo. Por último, usaremos gomas de plástico especiales para proteger la cámara de niebla de vibraciones, la temperatura exterior y del choque del aterrizaje. 

 

 

La cámara de niebla será construida a base de aluminio para la estructura y policarbonato para las paredes. El aluminio tiene una gran conductividad térmica, una propiedad muy importante para poder crear el gradiente térmico y el policarbonato es un material transparente muy resistente. Estamos buscando distintas compañías que trabajen con este tipo de materiales para la construcción de dicha cámara. Asimismo, habrán también  esponjas en la parte superior de la cámara que contendrán alcohol. Para la fuente fría utilizaremos hielo seco. Otro detalle importante de nuestra cámara de niebla es la altura. En nuestro caso, habrá un gradiente de 5.3 grados por centímetro, cosa que está por encima del umbral mínimo necesario para la sobresaturación que es de 3.6 grados por centímetro. 

 

 

Durante la fase de ascenso y flote, se tomarán y enviarán fotografías de lo que sucede dentro de la cámara a la estación, considerando siempre a qué altitud fueron tomadas.